Abrir los sentidos a los pequeños momentos de la vida

Mantener los ojos y los sentidos bien abiertos para poder ser conscientes de esos instantes y pequeños momentos que pasan muchas veces desapercibidos pero que en el fondo significan tanto, nos haría vivir con más tranquilidad y sentir mayor felicidad.

La vida nos regala cada día pequeños momentos que saborear y disfrutar

Una de las preguntas más difíciles de responder, y a su vez, de las más importantes, sino la más es ¿Qué es lo que quieres en la vida?

Trata de responder a la pregunta ¿Qué quieres en la vida?

Al final, aunque en un primer momento haya personas que respondan de manera diferente, encontrar el amor, ganar mucho dinero, tener una pareja estable, casarse con la mujer de sus sueños, conseguir esto o aquello…al final, si sigues preguntando o te sigues preguntando a ti mismo, llegarás a la conclusión de que lo que todos queremos, es sentirnos bien.  Tan simple y tan complicado al mismo tiempo. Es probable que la primera respuesta  a la pregunta que se te ha pasado por la mente, sea aquello que crees que te va hacer sentir mejor, pero al final lo que quieres es sentirte bien, no el hecho en sí mismo que sólo sería el medio para sentirte bien.  Sería mucho más realista responder, “Quiero sentirme bien, el como me da igual” . Por eso, la pregunta estaría mejor hecha de este modo:

¿Qué quieres en la vida, si todo fuera posible?

Para responder, no debes en tener en cuenta si en tu momento actual tienes los medios suficientes para eso que quieres, o las circunstancias actuales no lo hacen posible ni si crees que es imposible, ni si necesitas mucho dinero para hacerlo realidad. Se trata de permitirte SOÑAR. Si te haces esta pregunta, en lugar de la primera que había planteado, seguramente responderás lo que realmente quieres.

¿Y si por un momento imaginas que puedes sentirte bien cada uno de los días sin llegar a conseguir aquello que crees que anhelas? ¿Y si hubiese una posibilidad de que lo que crees que quieres , no es lo que realmente quieres? ¿ Y si no esperas a alcanzar esa meta que te has marcado y empiezas a sentirte bien desde este preciso instante?

Si aprendes a detectar esos pequeños momentos cotidianos y te permites disfrutarlos sin pensar en lo que no tienes o en lo que te falta, estarás disfrutando realmente de la vida. No necesitarás alcanzar lo soñado para ser feliz y estarás disfrutando del camino.

No se trata de no luchar por lo que quieres, sino de disfrutar del camino hacia tus sueños.  - ¡Compártelo!          

No se trata de no luchar por lo que quieres, sino de disfrutar del camino hacia tus sueños. No se trata  de dejar de tener ilusión y motivación por avanzar o mejorar. Se trata de tener ilusión por el ahora. Se trata de disfrutar con lo cotidiano y los pequeños momentos que te puedes encontrar en el día a día.

Recomendado: Cómo encontrar el sentido de la vida

Se trata de encontrar satisfacción en un cruce de miradas, en un gesto, en un abrazo inesperado, en una llamada de teléfono, en un beso, en un encuentro fortuito, en un silencio, en una palabra, en un piropo, en un detalle, en una sensación, en un roce de piel…

Se trata de disfrutar del día a día, de sacar lo positivo de las dificultades, de valorar a las personas que nos rodean, de valorar y sacarle algo más que beneficio económico a las reuniones, eventos o encuentros que llevas a cabo con clientes, colaboradores o colegas de profesión.

Son tantas las cosas que cada día nos pueden hacer sentir bien, que no disfrutarlas conscientemente de que lo hacemos, es una manera de desperdiciar esos instantes únicos que no volverán.

Y ¿ Cómo puedes comenzar a disfrutar de los pequeños momentos en esta mundo de  lo efímero, que cada día transcurre entre prisas y más prisas y  miles de necesidades auto-creadas?

Es hora de disfrutar de los pequeños momentos del día a día, no te los pierdas. - ¡Compártelo!          

Abre tus sentidos y pon toda tu atención, esos instantes están, siempre están, sean cual sean las circunstancias que nos rodeen, siempre hay pequeños momentos. Por muy mal que te vayan las cosas, siempre hay algo, por pequeño que sea que te puede sacar una sonrisa, esa sonrisa consciente es un pequeño momento de felicidad ¡Abre tus sentidos!

Date permiso para disfrutar y sentirte bien. Aunque no te encuentres en un entorno agradable o estés viviendo malos momentos, no boicotees tu bienestar sintiéndote culpable por sentirte bien por algo. Si no te permites sentirte bien, nadie lo hará por ti. Nadie tiene que darte permiso, te lo mereces!

No te regodees en pensar en lo que te falta, lo que no tienes o lo que aun no has conseguido. trata de pensar en lo que tienes, valóralo y permítete sentirte bien en el ahora. Tenemos más de lo que creemos, somos más de lo que nos valoramos. Te recomiendo hacer un ejercicio para comprobarlo. Anota en una lista lo que has conseguido o logrado en los últimos 2, 3, 4, 5 años. Lo que sea, avances en tu desarrollo personal, cosas que hayas conseguido, retos cumplidos… Haz otra lista con cualidades, aspectos o características positivas de ti mismo.

Crea tus pequeños momentos. En lo sencillo está la mayor felicidad. Crea tus propios momentos de felicidad cada día. ¿Qué te gusta? ¿Qué consideras un pequeño momento de felicidad? Deja tiempo en tu día a día para disfrutar de pequeños placeres, por simples que parezcan.

Da y recibirás. Todo vuelve, lo que das, te lo das. Si proporcionas pequeños momentos de bienestar a los que te rodean, de un modo se ampliarán tus instantes de felicidad y recibirás momentos con los que disfrutar.

La vida nos regala cada día pequeños momentos que saborear y disfrutar. - ¡Compártelo!          

Dicen que “lo que sucede es … lo mejor que puede estar pasando o sucediendo”

Y ahora, ¿Estás dispuesto a disfrutar de los pequeños momentos?

¿Cuáles son tus pequeños momentos?

comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

5 × dos =