Cómo Superar el Síndrome del Impostor Sin Esfuerzo

El síndrome del impostor puede destrozar tu carrera. Suele afectar más a directivos de éxito sin embargo puede encontrarse con más frecuencia de lo habitual en distintos ámbitos de la vida profesional y, en especial, en personas muy perfeccionistas y con principios elevados relacionados con valores como la honestidad.

Se caracteriza por una aguda sensación de sentirse un fraude y no merecedores del éxito o felicitaciones laborales recibidas acompañado del pensamiento de ser descubiertos como un fraude en cualquier momento. Si piensas a menudo que un día de estos las personas que te rodean van a descubrir que no sabes tanto como se piensan y te van a “descubrir”, tal vez estés experimentando el síndrome del impostor.

Vivir permanentemente con la sensación de que descubran que no eres tan inteligente o que no tienes tanto talento como se piensan o, que no mereces en realidad tu éxito,  los premios, es más común de lo que te piensas y, de hecho, investigadores consideran que un 70% de las personas lo han podido sufrir en algún momento en diferentes grados, incluido quién suscribe estas líneas. Cuando he realizado programas de coaching a ejecutivos y profesionales me ha sido extremadamente de ayuda haber experimentado estas sensaciones en primera persona ya que me ha permitido conocer muy bien lo que la persona siente y poder facilitar el proceso de forma amigable y cómoda para el cliente.

En realidad,  quién lo experimenta, está ampliamente capacitado y ha conseguido resultados que justifican de sobra la buena consideración por parte de terceras personas. Al fin y al cabo, se trata de una creencia en que no somos suficiente …ni suficiente bueno, ni suficientemente preparados, ni capacitados etc.

Por otro lado, quién lo sufre suele considerar que su éxito se debe a factores externos o a la suerte y rara vez aceptan considerar la posibilidad de que su éxito sea consecuencia de su propio buen trabajo. Esta sensación te paraliza y te hace rechazar promociones y oportunidades laborales por “miedo a que descubran que no eres como ellos piensan y no vas a dar la talla”.

Una de las claves para superar el síndrome del impostor es abrazar el concepto de “suficiente”. Se trata de aceptar que quienes te rodean solo necesitan de ti que seas “suficientemente” bueno, preciso, adecuado, correcto y no PERFECTO.

No necesitas ser Steve Jobs, Bill Gates, Einstein, Premio Nobel, astronauta o Mark Zuckerberg para ser útil y hacer bien tu trabajo o aportar valor. Tampoco se trata de que pienses que estás bajando tu nivel o tus expectativas o tu nivel de calidad sino reajustarlo a la realidad objetiva de lo que realmente y objetivamente requiere tu trabajo o tu empresa con el fin de no entrar en una dinámica de sentirse constantemente inadecuado o insuficiente.

Muchas veces tienes una autoexigencia autoimpuesta y, al final, lo único que consigues es estresarte más todavía y no descansar la mente torturándote porque de un momento a otro vayan a descubrir tu engaño, el cual, por otro lado, no existe excepto en tu mente.

¿Cómo Superar el Síndrome del Impostor Sin Esfuerzo?

Algunas preguntas que pueden ayudarte a superar el síndrome del impostor serían:

 

  • ¿Qué es suficientemente bien para tu empresa, clientes, socios, colaboradores?
  • ¿Qué esperan de ti realmente, PERFECCIÓN o SUFICIENTEMENTE BIEN para cumplir el objetivo?
  • Qué evidencia tienes de que los éxitos profesionales obtenidos hayan sido por tu cara bonita?
  • Qué evidencia tienes de que los éxitos profesionales obtenidos no hayan sido consecuencia del trabajo bien realizado?
  • ¿Es costumbre en la empresa o por parte de tus superiores promocionar o felicitar a personas que no se lo merecen o que no hayan hecho algo de forma extraordinariamente bien?

Al igual que debemos ser responsables de nuestros errores somos responsables de nuestros éxitos. Si te sientes reflejado en alguno de los casos expuestos te invito a que escribas en una hoja tus éxitos, logros y felicitaciones recibidas en el último mes, último año y a lo largo de tu carrera profesional.

Posteriormente, anota al lado de cada éxito o felicitación laboral qué hiciste anteriormente a recibir dicho éxito o felicitación.

Compara la lista y observa si existe una relación causa-consecuencia entre tus acciones y el éxito cosechado. Si lograste alcanzar tus objetivos de venta y obtuviste una promoción, si cerraste una negociación complicada y obtuviste un bonus o una felicitación por parte del equipo o del Director General o de un cliente etc…De esta manera, podrás observar que tus éxitos son consecuencia de lo que haces y están bien merecidos.

Si dejas que los miedos te venzan no podrás alcanzar tus objetivos. - ¡Compártelo!          

En este caso es mucho más inteligente concentrarse en el valor y los beneficios que aportas en vez de pretender alcanzar una perfección que, en realidad, nadie te ha exigido excepto tu mism@.

En nuestro día a día necesitamos una dosis de motivación adecuada para poder superar retos como este. Necesitas ponerte la música adecuada para rendir al máximo por lo que te sugerimos nuestra selección de 10 vídeos de motivación para empezar el día con energía.

“Nuestro miedo más profundo no es que seamos inadecuados.Nuestro miedo más profundo es que somos poderosos sin límite.”

Superar el síndrome del impostor requiere por tu parte aceptar que no es necesario alcanzar la perfección absoluta para merecer el éxito o las felicitaciones que recibes.

Si experimentas alguna de las sensaciones expuestas y quieres saber más sobre el programa de coaching te invito a contactarme directamente.

comentarios

  1. Paqui

    Buenas tardes: Recientemente me han contratado para un trabajo para el que tengo la formación, pero no la experiencia. Ellos lo saben sobradamente y aún así me han contratado, con la intención de darme la formación y el soporte técnico necesario para “moldearme” profesionalmente a los requerimientos de la empresa. Aún así, me cuesta iniciar la actividad (no tiene horarios fijos, ni mínimos de actividad, sino que yo me voy marcando mi ritmo), porque pienso que no voy a ser capaz de hacer bien mi trabajo, porque pienso que me voy a equivocar…; casi que me da ansiedad pensar en trabajar. No sé cómo voy a enfrentarme a esta situación. Claro está que no es la primera vez que tengo esta sensación, pero sí la vez que la vivo con tanta intensidad. Vengo de un proceso de desempleo de larga duración, una reciente maternidad que ocupa la mayor parte de mi tiempo, y supongo que son factores que también influyen. Gracias por su ayuda. Saludos.

    • Hola Paqui, gracias por leernos y tu comentario. Sin duda el síndrome del impostor y la situación que describes es bastante habitual. Un proceso de mentoring o coaching para tu caso lleva un poco más de tiempo. te doy un par de ideas que espero te sean de ayuda. 1)Recuerda que en el pasado es posible que te hayas enfrentado a situaciones similares y las has superado y 2) vas a recibir formación y soporte técnico por lo que las dudas e incertidumbres que te planteas seguramente vas a poder resolverlas, en especial la duda sobre lo que se espera de ti y cómo saber qué estás cumpliendo lo necesario. Reforzarte a nivel de autoconfianza y recordar situaciones que has superado es una buena ayuda igualmente. Un saludo y cualquier duda contáctanos 😉

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