Aprende de mis errores para que tú no tengas que pasar por lo mismo.

A lo largo de los últimos años he cometido errores y, he compartido con otros emprendedores errores de todo tipo. Ganamos experiencia y, tal vez no cometamos el mismo error dos veces, pero si en algo coincidimos es,  que nadie está a salvo de cometer errores y que sabemos que seguiremos cometiendo errores, solo que a medida que ganamos experiencia, son errores menos graves. Me gustaría pensar que tras tantos errores, a partir de este momento, ya no puedo más que tener éxitos a lo grande. Sin embargo, lo cierto es que siempre habrá un error o una posibilidad de equivocarme. Cuánto antes se acepta que es parte del proceso, mejores lecciones de aprendizaje se pueden extraer cuando ocurren. Por supuesto, en la medida de lo posible, es importante tratar de equivocarse sin incurrir en grandes pérdidas o deudas para poder tener margen de rebotar y relanzarse.

A continuación hemos  seleccionado algunos errores habituales que esperamos os ayuden a evitar algunos obstáculos en el camino.

 

Precipitarse

Por diversos motivos, cometemos el error de precipitarnos y lanzar un negocio o embarcarnos en un proyecto sin conocer suficientemente el proyecto, a las personas con las que nos rodeamos, lo que implica en detalle cada tarea o peor, sin conocernos a nosotros mismos primero (lo que nos gusta, en qué áreas realmente estamos cómodos etc)

Forzar un proyecto

Dicen que el universo conspira para ayudarnos…supongo que siempre que estemos en la dirección adecuada. En más de una ocasión forzamos proyectos, por ilusión, ego, ignorancia…

Yo lo hecho aún cuando todas las señales me gritaban que no siguiera, aún cuando era una pelea constante porque cada cosa fallaba (diseños, web, colaboradores etc) y de nuevo he visto este error en otros emprendedores una y otra vez.

Las cosas que se fuerzan no suelen terminar bien, es como una ley de Murphy que basta que no necesites algo y lo encuentras y cuando buscas aparcamiento urgentemente no encuentras ningún sitio y te toca aparcar en la otra punta de la ciudad!

Desconocer a tus compañeros de viaje

Cuando se planea un nuevo proyecto es fácil que la ilusión y la adrenalina hagan que todo parezca fantástico y el equipo inicial vaya a celebrar las bodas de oro en el proyecto. Sin embargo, la cruda realidad es que somos personas y no todos encajamos bien, en especial, en momentos de tensión o dificultad. Por otro lado, no caigas en el error de pensar que necesitas socios cuando lo único que necesitas es creer en ti mism@ y lanzarte poco a poco.  No conocerse, no analizar si se comparten valores, objetivos y prioridades puede costarnos muy caro. Un buen proyecto puede paralizarse, costosas negociaciones o discusiones pueden romper relaciones, conflictos judiciales por la propiedad intelectual….La solución…dar pequeños pasos o como leí hace un tiempo: analiza cómo reaccionan tus colaboradores cuando el ordenador se bloquea y sabrás su reacción en momentos de crisis!

Personalmente tengo la siguiente metodología :

1-Haz un viaje con tu futuro equipo, mínimo 3 días, a ser posible que se genere algunas situaciones de crisis, contratiempos y de toma de decisiones, a ver cómo respondéis.

2-Vete de fiesta con tu futuro equipo. No pretendo hacer apología de la bebida ni mucho menos, lo que digo es que hagáis una comida juntos (barbacoa, paella, lo que sea) a ver cómo os coordináis, quién hace quién no hace etc.

Desconocer el mercado

Un clásico que nos ha pasado probablemente a muchos emprendedores. Pensar que conoces el mercado o pensar que por tener una idea vamos a tener miles de personas esperando a comprarnos.

Desconocer las funciones

Aunque parezca banal, no vale solo con lanzar una idea que puede tener mercado, que puede incluso ser perfectamente viable. Si no nos paramos a pensar con qué tipo de tareas estamos cómodos, cuáles nos incomodan (hacer facturas, atender al cliente, vender, marketing online) y cuáles nos resultan fácil,  podemos terminar en una situación de frustración y desencanto que dé  al traste con un posible buen proyecto.

No analizar lo que implica el proyecto

Hace unos años creé una tienda online y, cometí dos errores, el primero: no analizar bien el mercado, el segundo: plantear una tienda online sin pararme a pensar todo lo que conlleva. En mi caso, pude rectificar relativamente pronto.

 Sobrestimar la capacidad para vender

Por más confianza que tengamos en nosotros mismos, las ventas siempre pueden tardar más de lo esperado incluso haciendo todo bien, ya que hay elementos que escapan a nuestro control. Además, no solo se trata de vender sino, de vender suficiente como para que sea rentable estar abiertos.

Sobrestimar recursos financieros

Este es otro error que creo nos ha pasado a todos al menos una vez en la vida de emprendedor. Ya puede ser un negocio pequeño, una empresa grande, una pyme consolidada o una startup tecnológica. Siempre ten previsto que las cosas pueden retrasarse, no vender suficiente etc

Incurrir en deudas

Por lo general, muchos negocios funcionan con líneas de crédito y deuda (o al menos hasta antes del cerrojazo financiero en el caso de las pymes) sin embargo es importante controlar que el nivel de deuda no sea excesivo ya que podría ahogarnos. Toda inversión implica un riesgo, maquinaria, material, producto etc lo que planteo es que al menos hagamos un mínimo estudio del mercado, clientes y, tengamos un plan por si los números no salen como esperábamos, por ejemplo que lo que sea que hagamos como inversión le podamos dar una segunda utilidad o aplicación. En los tiempos que corren, pensar en tener cierta flexibilidad o margen de maniobra ante un imprevisto es crucial.

No aprender de los errores de los demás

Pensamos que a nosotros no nos va a pasar, que somos conscientes de los errores a evitar y aún así, tarde o temprano, terminamos cometiendo errores. Incluso, emprendedores consolidados que han demostrado su valía como Richard Branson, han cometido y cometen errores. Es normal fracasar de vez en cuando en algún proyecto, cometer errores, ya que todo forma parte de avanzar, de aprender para ser mejores. A veces necesitamos un error para aprender algo importante, aunque tal vez no lo entendamos hasta dentro de unos años más tarde.

 Ignorar los consejos inteligentes

Cuando tenemos la suerte de contar con un mentor que nos aporta consejos inteligentes no es lo más recomendable hacer oídos sordos. Sin embargo, tal vez sea parte del aprendizaje ignorarlos para darnos cuenta más tarde de cuánta razón tenían. Entiendo ahora la frustración que tendrían al verme cometer tantos errores. Si encima eres tozud@ y orgullos@, tenemos el pack completo. Lo dicho, si tienes ocasión, encuentra un buen mentor y escúchale con atención. Si aplicas tan solo el 10% ya te habrás evitado una buena parte de errores.

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