Innovar sin recursos en tiempos difíciles

El proceso de innovación se encuentra cada día a nuestro alrededor. Lo podemos observar en la creatividad de los niños y en áreas como la música, los deportes urbanos o el baile.

Sin embargo, la innovación debería fracasar. La clave es pasar de un fracaso malo a un fracaso que podría ser bueno…si fracasas en la dirección adecuada. En este sentido, la innovación es un trabajo duro, que requiere de paciencia y perseverancia.

Si vas a innovar, vas a hacer cosas nuevas y vas a fracasar periódicamente. Si no tienes fracasos, quiere decir que no estás innovando adecuadamente o no lo estás intentando lo suficiente. Cuando se inventó el avión, no se consiguió volar a la primera. Y desde luego, no se creó el Boeing 747 el primer día.

La innovación implica fracasar e implica igualmente saber hacer las preguntas correctas. La pregunta correcta en ese momento no era como volar más lejos sino cómo hacer un avión que se pudiera reutilizar cada vez que no se consiguiese el objetivo para así poder seguir intentándolo.

Los problemas son oportunidades y fracasar, en su justa medida, es parte del proceso pero tampoco se trata de ir por ahí diciendo ¡He fracasado! ¡Genial!

Eso sí, si estás teniendo demasiados fracasos, tal vez el universo te está enviando un mensaje de que deberías considerar otro tipo de trabajo!

Ante un fracaso deberíamos preguntarnos:

¿Qué está fallando?

¿Por Qué está fallando?

¿Se trata de un problema en nuestro método o se trata de la innovación en si misma?

¿Qué vas a cambiar la manera de gestionar tu negocio y conseguir mejores resultados?

Para innovar y potenciar tu negocio tal vez sea hora de considerar que el problema en tu negocio no es el problema, sino hacer las preguntas incorrectas!

En el proceso de innovación siempre existe un riesgo el cual puedes minimizar si involucras a otros participantes como tus clientes y colaboradores. ¡Pregunta a tus clientes qué necesitan, qué les falta, en qué estás fallando, qué opinan de tu potencial  nuevo servicio!

El secreto de innovar sin recursos en tiempos difíciles es la actitud por innovar y por colaborar, tener un fuerte deseo de innovar y evolucionar y el valor suficiente para hacer las preguntas necesarias. Si  estás abierto a colaborar con otras personas, abierto a trabajar con diferentes modelos de negocio, entonces podrás innovar y encontrar soluciones.

 

 

 

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