La verdad sobre ser madre y emprendedora

A veces, un ejemplo real con el que sentirte indentificado es lo que te hace sentirte acompañado en un mundo donde la crítica, el juzgar o el señalar con el dedo es tan fácil como habitual.

Como madre y emprendedora ( y separada, lo cual a veces aumenta la dificultad), creo necesario que cualquier persona que quiera trabajar por su cuenta y tenga hijos, conozca las dificultades o situaciones que se va a encontrar.

No se trata de exaltar las pegas de ser madre y emprendedora, todo lo contrario, sino saber a lo que te enfrentas y cómo gestionar determinadas cosas para seguir avanzando hacia el objetivo que te plantees.

El motivo de emprender puede ser distinto para cada uno, para algunos es una forma de generar ingresos alternativo al ansiado trabajo por cuenta ajena que no llega, para otros es una forma de tratar de conciliar lo personal y lo profesional y para otros, una forma de conseguir el estilo de vida deseado o una combinación de varias de los anteriores.

Trabajar para uno mismo, como todo, tiene sus cosas malas y sus cosas buenas. A mí, el principal motivo que me llevó a trabajar para mí misma es la idea de crear una vida a mi medida. Mi deseo hoy, es seguir trabajando para construir ese estilo de vida que sueño.

Y si hoy estoy segura de algo, es que el esfuerzo y trabajo, compensa, a mí me compensa. También sé que si tienes un objetivo claro y tienes un PORQUE, nada ni nadie podrá impedir que consigas lo que quieres.

Es posible que me leas con escepticismo, con pena, con comprensión, que estés de acuerdo con lo que vas a leer o no lo estés, sea como sea, me gustaría que te quedases con la idea de que la ma/paternidad es maravillosa y poder disfrutarla mediante das forma a la vida que sueñas, es un regalo, que si decides autoregalártelo, no estás sol@, hay más madres y padres como tú que vivimos y sentimos lo que tu vives y sientes.

Este camino no está exento de dificultades y necesitas actitudes y aptitudes para recorrerlo, la buena noticia es que es posible.

Eso sí, necesitas grandes dósis de resiliencia para crear la vida que sueñas mientras parece que todo se hace cuesta arriba.

Resiliencia para crear la vida que sueñas mientras parece que todo se hace cuesta arriba. - ¡Compártelo!          

Aunque sepas donde te metes. Aunque tengas claro lo que quieres, como se suele decir, a veces la realidad supera la ficción. Hay muchas piedras que te encuentras en el camino del emprendimiento, de las que casi nadie escribe ni habla.

Lo que nadie te dijo de ser madre y emprendedora. @annuska78 - ¡Compártelo!          

Lo que nadie te dijo de ser madre y emprendedora lo vas descubriendo poco a poco y sin haber aprendido a gestionarlo, lo haces, mejor o peor pero lo haces gracias a una mezcla de instinto y sentido común. Vas aprendiendo y mejorando por el camino, lo que al principio te frustra , deja de hacerlo, lo que al principio te agobia, aprendes a que no lo haga, lo que al principio te desespera, aprendes a sacarle provecho…y te encuentras creando un mundo a tu medida profesional y personal.

Los ingredientes de ese mundo los pones tú, incluyes las cosas que quieres y eliminas las que no quieres y vas creando tu pequeño universo dentro del gran universo lleno de patrones establecidos y reglas impuestas.

He aprendido que hay dos cosas que nunca nos deben faltar, que son la confianza en uno mismo y una razón potente por la que haces lo que haces.

Nadie te dijo que tendrías que hacer marabarismos para cuadrar horario escolar, deberes, consultas médicas y otras actividades de tus hijos con las reuniones con clientes o posibles clientes, colaboradores, miembros de tu equipo o cualquier otro tipo de actividad fuera de casa o de tu espacio de trabajo.

Nadie te dijo que necesitarías tiempo para reflexionar, planificar u organizar las acciones a llevar a cabo en tu negocio para que éste funcione . Tampoco te djeron que, por mucho que quisieras, tu cabeza no estaría prácticamente nunca 100% despejada para poder pensar en exclusiva sobre algo relacionado con tu trabajo durante un tiempo lo suficientemente largo.

Nadie te dijo que habría muchos días en los que inesperadamente tus hijos se pondrían malitos y que te tocaría cambiar y reorganizar tu agenda del día e incluso de la semana!

Nadie te dijo que prestar atención a tus hijos, modificar la agenda o retrasar la entrega de un trabajo te haría “sentirte mal” y preocupada por lo que estarán pensando de ti, tus socios, colaboradores, clientes…

Nadie te dijo que tendrías que organizar tus días contando siempre con la posibilidad de que todo tuviese que modificarse de un momento a otro por motivos inesperados.

Nadie te dijo que iba a ser difícil pensar sólo en el trabajo cuando estuvieses trabajando y pensar sólo como madre, cuando estuvieses con tus hijos. Muchas veces es complicado no sentir que lo que haces, lo haces a medias.

Nadie te dijo que ibas a sentir que dejas a tus hijos de lado cuando atiendes una llamada de teléfono ineludible o mandas un email urgente durante el tiempo que estás con ellos.

Nadie te dijo que algunas personas de tu entorno no iban a entender e incluso no verían bien del todo que luches por una forma de ganarte la vida por tu cuenta, si parece que todo son dificultades.

Nadie te dijo que habría personas que pensarían que lo que estás haciendo es perder el tiempo, que e dirían que necesitas buscarte “un trabajo normal” ( trabajo por cuenta ajena) y así te lo harían saber con sus comentarios, gestos o miradas.

Nadie te dijo que tus hijos se darían cuenta de tu esfuerzo diario y llegarían a sentirse preocupados  porque “trabajas demasiado” o “les daría pena” que trabajases por la noche cuando ellos se acuestan.

Nadie te dijo que el tiempo libre para ti misma iba a ser un pequeño gran lujo del que disfrutar en pequeños sorbos. Somos muchas las que caemos en aprovechar cada segundo libre para sacar adelante trabajo cuando las obligaciones de madre te lo permiten y te olvidas de ti misma.

Nadie te dijo que ibas a meterte de lleno en el mundo de la prisa o del no tengo tiempo, siendo difícil escapar. Es fácil caer en pensar siempre en lo que tienes que hacer en lugar de disfrutar de lo que estás haciendo. Es fácil estar continuamente pensando en “cuando acabe…, tengo que hacer…” y entonces no estás en lo que tienes que estar ni en modo trabajo ni en modo madre.

Nadie te dijo que si en algún momento necesitas tener la mente totalmente clara para tomar decisiones importantes en tu negocio o parar para analizar si lo que estás haciendo da resultados, no encontrarías el tiempo seguido suficiente para hacer la reflexión con toda la tranquilad ni eficacia que se necesita.

Nadie te dijo que tendrías que volverte experta en aprovechar hasta los segundos de tu tiempo para poder sacar tu vida profesional y personal adelante. Nadie te dijo que tendrías que aprender a trabajar eficientemente en intervalos cortos y que eso de tener varias horas por delante para concentrarte en una sola cosa y trabajar en ella de seguido se convertiría en una utopía. Nadie te dijo que deberías concentrarte y desconcentrarte en un tiempo récord.

Nadie te dijo que ibas a sentir que no llegas a todo y que nada de lo que haces es suficiente.

¿Es difícil? Sí. ¿Compensa? Sí.

Me quedo con lo positivo. Libertad de hacer lo que quiero y necesito en cada momento. Llevar y recoger a mi hija del cole casi cada día, poder estar con ella cuando me necesita, compartir con ella pequeños momentos cotidianos, poder hacer y deshacer mi agenda a nuestra medida.

Mi determinación es más fuerte que lo que piensan los demás sobre lo que hago e intento conseguir en mi vida. Mi sueño y mi porque es la razón para seguir adelante siempre a pesar de las dificultades.

He aprendido a tener confianza en mí misma, he aprendido a hacer limonada con los limones que da me ha dado la vida, he aprendido a saber lo que quiero y lo que no quiero. Para otras cosas soy indecisa, pero hoy sé lo que quiero en mi vida y lo que quiero hacer con ella. Aún tengo que luchar contra creencias pero hoy soy consciente de muchas de ellas, y ese es el primer paso para lograr superarlas y avanzar.

Un porque poderoso para hacer lo que haces y nada ni nadie, te impedirá conseguirlo. - ¡Compártelo!          

Algún día dirás “no fue fácil, pero lo logré”. Tus sueños son tuyos, tus porqués también. Si tienes un porque suficientemente poderoso para hacer lo que haces, nada ni nadie, te impedirá conseguir lo que quieres.

Pase lo que pase, pese a quien le pese, a mí ser madre y emprendedora me merece la pena.

Ser madre y emprendedora, aún con las dificultades, me merece la pena @annuska78. - ¡Compártelo!          

 

ATENCIÓN!! Hoy me he lanzado a grabar el contenido del post en audio. Lo he hecho gracias a la insistencia de un buen amigo que siempre me dice que ni no lo grabo, va a ser fácil que se pierda mis artículos y como me gustaría que me leyese y como quizá hay más personas que por falta de tiempo o por comodidad, prefieren un audio a un contenido escrito, he decidido grabar en audio el post.

comentarios

    • Hola Begoña! Gracias por comentar! Cierto, negocios de determinados sectores, dificulta la conciliación. Tipos y modelos de negocio hay muchos, es cuestión de plantearse qué queremos, qué no queremos y qué estamos dispuestos a sacrificar y así fijar nuestros objetivos para dar forma a la vida que queremos. Un saludo! Ana :-)

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